martes, 14 de junio de 2011

Tiempo... tiempo... tiempo

En los sinuosos derroteros del corazón, perderse es lo común. Es por eso que descendemos lentamente en espiral hasta el núcleo de la obscuridad, confundidos por lo atronador del silencio, perdidos en nosotros mismos, ajenos a los demás. Pero cuando uno halla al fin la ansiada clave del enigma, la pieza faltante del rompecabezas, todo alrededor se ilumina, con el más intenso de los resplandores que jamás ha uno contemplado… pero es todo cuestión de tiempo… tiempo… tiempo.

Extracto de una carta para alguien que quiero mucho.


La imagen es de aquí.

1 comentario:

María dijo...

Mi pasión sombría ha oscurecido tus ojos ¡cazadora del fondo de mi mirada! En la red de mi música te tengo presa, amor mío. Eres mía, eres mía, y vives en mis sueños inmortales
Tiempo ...