jueves, 7 de julio de 2011

Colibrí

Sucede que a veces quiero
Aprisionarte entre mis manos
Y contemplarte como
Se contempla un colibrí

Así te guarezco
Del frío, viento y agua
Que golpean y consumen
Tu frágil naturaleza de ave

Pero entre el espino
Del dolo y la tristeza
Tus alas no hacen más
Que sangrar

Sigo el rastro de
Palpitante sangre
Y te hallo doliente
Al borde de la muerte

Dulce ave ínfima
Perlada gota de rocío
Déjate estar a cobijo
Y descansa tus alas
En mí


La imagen es de aquí.

1 comentario:

María dijo...

Su canto asemeja una herida abierta, que sangra entregando sus fuerzas vitales ... como si fuese la memoria del dolor del mundo
Delicioso vuelo ...