viernes, 29 de julio de 2011

Triste (uno)

No busco describir la topografía exacta de los tantos pliegues de esta tristeza, ni el catálogo de sus sabores y aromas, sólo dar fe de que existe, y de que es más obscura de lo que creí.


La imagen es de aquí.

2 comentarios:

María dijo...

Nunca la tristeza tuvo sabores, colores, forma o un determinado olor
... está adherida a nuestra alma y hemos de sobrellevarla
Me gusta cuando regresas ...

Pedro dijo...

Amada tristeza... un abrazo fuerte, María.