No busco describir la topografía exacta de los tantos pliegues de esta tristeza, ni el catálogo de sus sabores y aromas, sólo dar fe de que existe, y de que es más obscura de lo que creí.
Nunca la tristeza tuvo sabores, colores, forma o un determinado olor ... está adherida a nuestra alma y hemos de sobrellevarla Me gusta cuando regresas ...
2 comentarios:
Nunca la tristeza tuvo sabores, colores, forma o un determinado olor
... está adherida a nuestra alma y hemos de sobrellevarla
Me gusta cuando regresas ...
Amada tristeza... un abrazo fuerte, María.
Publicar un comentario