viernes, 29 de julio de 2011

Memoria

“¿Qué hago reviviendo el pasado? El pasado me necesita”. – R.G.J.

Creo que no es el pasado per se quien nos reclama, sino la antigua efigie de nosotros mismos. Escuchamos su llamado, nostálgicos, como el trashumante escucha el de su patria, y como el vacío que acompaña a Ulises apartado de su amada Ítaca, su ausencia nos carcome. Ese canal a través del cual pasado, presente y porvenir, confluyen, es la memoria.

La memoria es aquel obscuro terruño al cual se exilia todo lo que se aferró a nosotros, eso a lo cual aún nos aferramos; es tierra del recuerdo, el único lugar en el mundo donde las cosas aún poseen su sentido prístino. A su abrigo acuden todas las especies de aves, nuestra gente, lugares y aromas, mariposas de alas húmedas, colores y calores, flores, sabores y texturas, poesías, sonidos y fantasmas, elefantes, botones, trenes, agujas, estaciones.

Es un tejido, un güipil de hermosa manufactura, es materia delicada, sensibilísima, única. En la misma trama conviven el dolor y el gozo, la rabia y el perdón, la vida y la muerte. Es tela que respira, palpita, siente, se rasga, sangra y llora.

El tiempo la cubre prolijamente de polvo, para resguardarla un poco de su carcoma, de la gangrena del olvido. De seguro nos sorprenderá que al descorrer el cerrojo de la puerta que da entrada a dicha dimensión, nos encontraremos frente a un millar de dunas, impresionantes tumbas de arena. Pero será más extraordinario, y más melancólico, el descubrir que bajo de ellas el mundo subsiste tal cual fue.

“En los armarios intactos de la memoria el mundo permanece sin polvo ni mudanza”. – Mario Payeras


La imagen es de aquí.

1 comentario:

María dijo...

Está gris el río, y el aire, ciego de la arena que se levanta
En la oscura inquietud de la mañana, mudos los pájaros cuyos nidos sacude el vendaval, estoy sentada sola preguntándome: "¿Dónde está ella?"
Hoy deseo en vano que ella esté conmigo en esta negrura de la tormenta que viene ... para sentarla en la soledad de mi alma
¡Si la memoria fuera cierta como la verdad!
Volveré ...