Pensar que hace veintiún años, y algunos meses más, era dos organismos unicelulares, ajenos el uno del otro, pero tan curiosamente compatibles. Amor, tiempo y espacio trascendieron, el día llegó en que estos dos minúsculos protagonistas dieron con el otro; colisionaron en silente sinfonía, explosión de supernova de colores fantásticos, graciosísima danza microscópica, minúscula cuestión que me dio origen.
Papá y mamá, gracias, muchas gracias.
La imagen es de aquí.
4 comentarios:
Los padres solamente podemos aspirar a dejar a nuestros hijos dos legados duraderos ... uno, raíces ... otro, alas
Sós delicado y ... amoroso
Un beso.
FELIZ CUMPLEAÑOS! :D
María: Raíces, alas, cuestiones tan necesarias para estar completos... muchas gracias, besos.
Andreita: ¡Gracias Sushi!
milagro termodinámico
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