Un día la luz se vistió de sombras, y el día fue noche, y la noche fue más noche, y cundió en los hombres la desesperación. Al ver esto la luz, siempre tan benevolente, soltó una risita antes de desnudarse. Todo volvió a la normalidad.
De vez en cuando esto se repite, "eclipses" les dicen ahora.
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